ABYA YALA: LAS MUJERES EN LAS GUERRAS DE INDEPENDENCIA
"Las mujeres tuvieron más libertad y protagonismo en la Independencia que en la Colonia, pero cuando la gesta se acabó, temerosos de su avance en la vida pública, los hombres las devolvieron a las casas y se volvió a imponer la tradición de la mujer callada y sumisa al varón, encerrada en lo doméstico y alejada de los ámbitos del poder." Alba Carosio
ABYA YALA: LAS MUJERES EN LAS GUERRAS DE INDEPENDENCIA
Memoria identidad y resistencia: Y los Estados Unidos, que parecen destinados por ...
DOMITILA CHUNGARA. Mujer de las minas de Bolivia
Con el correr del tiempo comenzó a preocuparse por la situación social que vivían las comunidades mineras.
En 1952 se caso con un trabajador minero. En 1961 empezó a participar activamente en el Comité de Amas de Casa del Distrito Minero, del que la nombran Secretaria General; organización que se extendió a otros centros mineros y tuvo una importante influencia en los acontecimientos políticos de Bolivia. Este comité se creo por las necesidades existentes en los centros mineros, ante la ausencia de soluciones a los problemas de abastecimiento de alimentos, atención médica, educación, salarios justos, seguridad social y el derecho a la propiedad de la tierra minera trabajada a lo largo de la historia boliviana.
Walter Solón Romero
Walter Solón
(Uyuni, 1927 - Lima, 1999) Pintor y muralista boliviano, uno de los principales representantes de la pintura boliviana contemporánea. Formado en la Academia Nacional de Bellas Artes de Sucre y en la Escuela de Artes Aplicadas de Chile, ampliaría posteriormente sus estudios en Nueva York y en distintas ciudades europeas.
En 1944 realizó su primera exposición individual en el Salón del Aficionado de Sucre. Fundador con otros pintores y artistas del grupo Anteo, desde el primer momento cultivó un arte social y comprometido al servicio del pueblo y en denuncia de las injusticias, como se manifestó en su ingente producción mural. Jaime Zudañes y la Revolución de Mayo (1950), Mensaje de Patria Libre (1950), Historia del Petróleo Boliviano (1959) y La Revolución Nacional (1964) son algunas de sus pinturas murales más destacadas.
En su obra destacan sus series de grabados sobre Don Quijote: realizadas en distintos momentos de su trayectoria, ponen de manifiesto su evolución y su afán de vincularse a la circunstancia vital e histórica concreta. Así, El Quijote y los Perros, concebido durante la dictadura de Banzer, constituye una denuncia ante la desaparición de José Carlos Trujillo, su hijo mayor. La intervención militar de las minas dio lugar a El Quijote en las minas (1976), y el exilio del propio artista quedó reflejado en El Quijote en el Exilio. Entre 1986 y 1990 creó la serie El Quijote y los Ángeles, feroz sátira contra los políticos corruptos.
En la última etapa de su vida amplió sus horizontes interesándose por nuevas técnicas, pero manteniendo siempre su profunda inquietud por las injusticias sociales como tema principal. El 20 de mayo de 1989 recibió el título de doctor Honoris Causa por la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz, por la obra El retrato de un pueblo (1985-1989), un mural con 400 personajes de la historia boliviana de una superficie de 208 metros cuadrados
JOSEFA CAMEJO
Josefa Venancia de la Encarnación Camejo. Conocida como la figura heroica: Josefa Camejo. También como Doña Ignacia. Nació el día 13 ó 18 de mayo de 1791, en Curaidebo Estado Falcón. Hija de Miguel Camejo y Sebastiana Talavera y Garcés.Como muchas aguerridas mujeres venezolanas, Josefa Venancia de la Encarnación Camejo, mejor conocida como Josefa Camejo, pasa del anonimato a heroína gracias a su voluntad para defender la patria ante intentos de invasión. Debido en gran parte a la influencia de las ideas republicanas propias de la época las cuales hizo suyas.
Hija de Sebastiana Talavera y Garcés; y de Miguel Camejo. Nació en Curaidebo Estado Falcón el 13 de mayo de 1791. Hija única de una familia acomodada de la Colonia, era sobrina de Monseñor de Talavera y Garcés, a quien se reconoce como ferviente patriota.
Fue educada en la religión católica, también propia de la época. Comenzando así su vida como estudiante en el colegio de las hermanas Salcedo en Coro; y que continuó en un convento de monjas de esa misma ciudad, completando su educación y dándose contacto con las ideas republicanas en la ciudad de Caracas.
Para proseguir con sus estudios, Josefa Camejo en su estadía por la ciudad de Caracas, presenció los sucesos del 19 de abril de 1810. Contaba para aquel entonces con 19 años de edad. Presenciar este tipo de acontecimiento fue un aspecto determinante en el pensamiento de Josefa Camejo y su ideal libertario y aguerrido. Tomando la decisión de participar de las sesiones políticas la Sociedad Patriótica.
¡Gloria al Bravo Pueblo!
(Coro)
¡ Gloria al bravo pueblo
!que el yugo lanzó
la Ley respetando
la virtud y honor.
I
¡ Abajo cadenas ! (bis)
gritaba el señor (bis)
y el pobre en su choza
Libertad pidió:
A este santo nombre
tembló de pavor
el vil egoísmo
que otra vez triunfó.(Coro)
II
¡ Gritemos con brío: ! (bis)
¡ Muera la opresión ! (bis)
Compatriotas fieles,
la fuerza es la unión;
y desde el Empíreo
el Supremo Autor,
un sublime aliento
al pueblo infundió.(Coro)
III
Unida con lazos (bis)
que el cielo formó, (bis)
la América toda
existe en nación;
y si el despotismo
levanta la voz,
seguid el ejemplo
que Caracas dió.(Coro)
Letra: José Vicente Salías
Música: Juan José Landaeta
SALVADOR DE LA PLAZA. ANTIIMPERIALISTA VENEZOLANO
Al poco tiempo, el dictador ordena el cierre de la Universidad. Salvador de la Plaza se ve obligado a abandonar la carrera de Medicina y comienza a estudiar Derecho, presentando los exámenes de las asignaturas en el Ministerio de Instrucción Pública. Fundador de la organización "Liceo de Ciencias Políticas", tras la reapertura de la Universidad en 1918 pasa a formar parte del Consejo Central de Estudiantes, donde se agrupan muchos jóvenes que actúan clandestinamente contra la dictadura. En 1919 Salvador de la Plaza forma parte de una conspiración cívico-militar que fracasa en su intento de derrocar el gobierno. Después de dos años en la cárcel, el 11 de abril de 1921 es expulsado del país y viaja a Francia donde se reúne con otros exiliados.
TESTIMONIO DEL 'HISTORIADOR YE 'KUANA BARNE YAVARI
Digo: NO ACEPTO, NO ACEPTO la creencia Católica, la Evangélica, porque esas creencias van contra nuestra vida, nuestra forma de ser.Ellos quieren que lo olvidemos... Ellos nos dicenNo hagan Ademí, no canten. Nos dicen: No beban Yarake .. Ellos nos dicen: Eso no es verdad. Por eso,por todo eso no los acepto.Yo nunca me quise convertir en Evangélico, ni en Católico porque siempre he querido mantener mi tradición, todas mis costumbres.Wanadí no se sabe cómo empezó ni quién lo hizo.Sólo sé que él existió, que existe aúnPido seguridad y defensa. Yo no reclamo otras tierras, sino solamente las que nos pertenecen, las cabeceras del Cunucunuma, del Ventuarí, Adamo y Cuntinami.Todas esas que hablan en mi lengua.Digo que somos amigos, vivimos en la misma tlerra, pero que se nos respete para poder vivir en armoniacon nuestras tribusYo sé que todo esto es muy difícil de entender,ya que en los actuales momentosnos contradecimos los unos a los otrosSomos culpables de la presencia de gente blanca en nuestra comunidad.Sl, ASI LO PIENSOTranscripción de las palabras del Chamán Yekuana (Makiritare), Barné Yavarí en "Yo hablo a Caracas", Película realizada por Carlos Azpúrua y producida por el Departamento de Cine de la U.L.A
Mujeres Afrodescendientes / La Princesa GUIOMAR DEL REINO DE BURÍA
En ese reino Guiomar, fue coronada como reina a la usanza africana. En 1553 hubo en Venezuela la primera gran rebelión de esclavos. Estuvo encabezada por el Negro Miguel. Durante ese alzamiento, como en las innumerables rebeliones registradas por la historia en el país, las mujeres negras participaron combatiendo y ejerciendo diversas formas de resistencia, como las prácticas mágicas y de la música de sus orígenes.
Guiomar compañera del Negro Miguel, combatió junto a él y le acompañó hasta su trágico fin. Durante la gran sublevación, iniciada en las Minas de Buría, el negro Miguel crea un reino independiente a orillas del Río San Pedro, que tenía incluso una corte y hasta un obispo de una Iglesia disidente creada por él. El negro Miguel vino a Venezuela con los esclavos que llegaron a El Real de Minas de San Felipe de Buría, provenientes de San Juan Puerto Rico. Se distinguía por su rebeldía y arrojo. Era propiedad de Pedro del Barrío, hijo de Damián del Barrío, y vivía en esclavitud con su esposa y sus hijos.
Dado su carácter indomable, Miguel huyó con unos compañeros a las montañas, desde donde preparó un ataque al Real de Minas, resultando muertos varios mineros en medio de la oscuridad de la noche. A partir de este exitoso asalto, el Negro Miguel se hizo fuerte en las montañas y su fama crecía día a día, siendo seguido por indios y negros levantiscos.
La reina Guiomar iba al frente de los negros rebeldes, acompañando al Negro Miguel y juntos combatieron innumerables veces. Todos tienen en común la proveniencia de África, la trata negrera, la esclavitud en las ciudades y en el campo, la resistencia heroica y su gesto de autoliberación que, todavía hoy, representan un símbolo de dignidad y de lucha para el movimiento negro y son parte integrante del más auténtico patrimonio espiritual de la humanidad. Su rebelión no fue sólo una reacción a la imposición de la esclavitud, sino la expresión vigorosa de resistencia cultural, ante la experiencia de una opresión total.
Se les atribuyen varios ataques a las Minas de Buría y el asalto a la recién fundada Nueva Segovia de Barquisimeto, así como otras importantes batallas, pues durante dos años más o menos combatieron y desencadenaron sublevaciones de negros e indios por toda la región de San Felipe, Barquisimeto y El Tocuyo.
Finalmente, Diego de Losada, mata a Miguel y aniquila su reino. Los negros y los indios que sobreviven, pierden sus orejas o los tendones de sus pies, para ejemplo de toda Venezuela. Sus hijos fueron vendidos y Guiomar muere poco después, victima de crueles maltratos y de la pena de haberlos perdido.


